Imagen del patio de la penitenciaría, fotografiado desde una ventana.
El índice de ocupación del Centro Penitenciario de Los Rosales ha vuelto a la normalidad, situándose en 288 internos. De esta manera se ha producido un descenso considerable si tenemos en cuenta que el mes pasado llegó a los 325 internos, según confirmaron a ‘El Faro’ desde la Dirección de la penitenciaría.
Este descenso se ha conseguido con un aumento de las conducciones, llevándose a cabo esta acción a diario, sin exceptuar los fines de semana, días que son de descanso.
La Dirección del centro explicó que la penitenciaría registraba unos cinco ingresos diarios, y conducía a otros centros penitenciarios a unos cuatro presos. De esta manera, el número de reclusos en Los Rosales iba aumentando con el paso de los días. El alto número de ingresos diarios se debe a que la frontera proporciona mucha ‘clientela’.
Con la ampliación de los días de conducciones -de cuatro a siete-, acción en la que interviene la Guardia Civil, que ha colaborado en el proceso, la penitenciaría ceutí ha logrado volver a la normalidad.
Los presos conducidos son los que no tienen ninguna relación con la ciudad autónoma, es decir, que no tienen lazos familiares o una vinculación especial con Ceuta.
La Dirección del centro recordó que aunque en la actualidad hay un total de 288 internos, no todos duermen en Los Rosales, ya que hay 70 en tercer grado penitenciario.
Además, se ha aumentado el número de medios telemáticos (pulseras), pasando de once a 15. De esta manera, cuatro penados pueden hacer vida normal en sus hogares sin tener que permanecer en la penitenciaría.
El alto porcentaje de personas en tercer grado -casi un 25 por ciento- denota que está “triunfando” el tratamiento individualizado y que no hay fracaso ni evolución negativa en este sentido, indicó el director de la prisión, Juan Hernández.
En cuanto a los destinos en las conducciones, al preso se le traslada adonde la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIP) ordena, aunque la prisión de Los Rosales tiene capacidad de propuesta.
Generalmente, los presos son conducidos a la penitenciaría de Algeciras, Botafuegos, que en muchas ocasiones actúa como una primera estación para los reclusos, que después son trasladados a otras dependencias.
Todos los internos de Ceuta, sin excepción, cuando salen de Los Rosales pasan por Algeciras.
Los funcionarios evitaron una desgracia el pasado martes
La rápida actuación de los funcionarios de la prisión de Los Rosales evitó una desgracia el pasado martes: impidieron que un preso que había sido aislado en una celda al mostrar un comportamiento violento a la hora de retirarle unas pastillas psicotrópicas, hachís y un móvil se quemara al intentar prender el colchón de la habitación a la que se le había trasladado, según relataron desde la Dirección del centro.
Todo comenzó cuando los funcionarios encontraron al recluso con varias pastillas psicotrópicas, hachís y un móvil, cosas que, al parecer, intentaba vender. En ese momento, los trabajadores de la prisión procedieron a retirarle las sustancias y los objetos encontrados, pero el preso opuso resistencia y mostró un comportamiento violento. De esta manera, el interno fue aislado en una celda, donde intentó prender fuego al colchón, que no salió ardiendo al estar fabricado con material ignífugo. Sin embargo, el colchón desprendió un fuerte humo, tanto que el interno tuvo que ser trasladado al hospital al haberlo inhalado durante algún tiempo.
La Dirección de la cárcel, en declaraciones a este medio, quiso felicitar a los funcionarios por su “gran labor”, que fue determinante para que no ocurriera una desgracia.
El interno, que está en segundo grado penitenciario, ya se ha recuperado y disfruta de buena salud. |