El Quijote del Estrecho

Juanmi Armuña

“Es malo forzar la salida de las tropas de Irak para cumplir un compromiso de Obama”

Juanmi Armuña / CEUTA
Luis de la Corte, en Ceuta.

Luis de la Corte, en Ceuta.

 El profesor titular de Psicología Social de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) e investigador de la Fundación Athena Intelligence Luis de la Corte Ibáñez concedió una entrevista a ‘El Faro’ para hablar de sus últimos análisis sobre  terrorismo.

–En sus últimos estudios analiza la evolución de Al Qaeda con el paso de los años, ¿qué conclusiones saca?
–Uno de los argumentos que se desarrolla en el análisis es que ha existido actividad yihadista en Europa antes del 11-S, ya durante los años 90. Algunos atentados fueron muy importantes, como los que se produjeron en Francia por parte del Grupo Islámico Armado (GIA) en 1995, cuando estaba en pleno auge la guerra de Argelia. Además, en el 2000 ya hubo intentos de atentados, entre otros lugares, en Bruselas y Estrasburgo.Sin embargo, para muchos europeos, la amenaza yihadista existe después del 11-S, cuando en realidad estos atentados se organizaron en Europa, con algunas reuniones en España y Hamburgo. También hay que tener en cuenta que buena parte de los ideólogos del islamismo yihadista más cercano a Al Qaeda estaban en Londres y siguieron ahí después del 11-S.  La actividad yihadista realizada en Irak y también, aunque en menor medida, en Afganistán, está muy alimentada por redes establecidas en Europa, que proporcionan dinero y personas para luchar en zonas de conflicto.
–¿Se han hecho más exhaustivos los controles de los servicios de inteligencia después del 11-M?
–Mucho más. Después del 11-S, la actividad policial  se incrementó de una forma considerable, pero después del 11-M, el cambio ha sido drástico. Se está haciendo una gran labor y si no hemos tenido más sustos, que no han sido pocos, ha sido porque se está llevando a cabo un trabajo exhaustivo. No es comparable el estado de seguimiento hacia el terrorista antes del 11-S, o del 11-M, que ahora.
–¿En qué estado se encuentra Al Qaeda en la actualidad?
–Hay indicios que señalan que ha habido una cierta revitalización de Al Qaeda en los últimos dos años. El nivel de actividad propagandística ha crecido mucho, al igual que el número de agresiones de grupos yihadistas autónomos. Los contactos entre Al Qaeda y los talibanes, tanto en Afganistán como en Pakistán, son indudables. Además, también utiliza los medios de comunicación y tiene sus propias redes de emisión de propaganda, cada vez más sofisticadas. Los líderes siguen emitiendo propaganda y hay colaboraciones en campos de entrenamiento en las zonas tribales de Pakistán y en los aledaños de Cachemira. Lo más preocupante de todo es que algunos de los últimos atentados apuntan a estos campos tribales, sobre todo los de julio de 2005 en el Reino Unido, ya que muchos de los que van a estos campos tienen pasaporte europeo y pueden ir y regresar. La existencia de estos lugares y la posibilidad de que estas personas vuelvan a Europa aumenta el riesgo de atentados, ya que hace posible que terroristas experimentados puedan actuar en el futuro en este continente.
–¿De qué manera influyó la intervención militar de EEUU en Afganistán en la organización de Al Qaeda?
–La intervención de EEUU y del resto de los países aliados, incluido España, desmanteló el estado talibán y con ello toda la infraestructura que Al Qaeda tenía establecida en Asia Central. Lo que ha tenido que hacer a partir de entonces ha sido sobrevivir  y buscar otros ámbitos de actuación. Se hizo mucho daño y la intervención fue muy efectiva, pero se cometieron algunos errores que, si no se hubieran cometido, todo el núcleo central de Al Qaeda estaría hoy neutralizado, bien porque hubieran muerto en combate, bien porque hubieran sido apresados. Por otro lado, el estado talibán no deja de tener pilares muy frágiles, ya que la intervención militar fue casi fatal. Hay que tener en cuenta que hasta el año 2004 no hay una recuperación clara de Al Qaeda ni de los talibanes, que después del 2001 se dedicaron a intentar sobrevivir.
–¿Se produjo una mayor presencia de Al Qaeda en Europa al huir de la intervención militar?
–Al Qaeda antes del 11-S era una organización bastante amplia pero muy horizontal. Era una red en la que las relaciones entre los miembros eran muy flexibles, hasta el punto de que hay personas que es muy difícil saber si son o no miembros de Al Qaeda o si colaboran con ella en casos puntuales. Las fronteras entre Al Qaeda y otros grupos yihadistas son difíciles de ver. Lo que pasó con la intervención en Afganistán es que perdió una parte importante de sus militantes. Unos murieron, otros se dispersaron y parte del núcleo central se trasladó a las zonas tribales de Pakistán. Se especuló durante mucho tiempo si, a partir de la intervención, Al Qaeda iba a activar células durmientes en Europa, pero este concepto, en realidad, no se corresponde con ninguna de las actividades yihadistas que luego se han materializado en Europa, ya que en este continente no había gente esperando a recibir órdenes, sino gente que podía comunicarse con Al Qaeda y estaba al día de las directrices ideológicas y estratégicas que iba marcando. Muchos de los atentados que han tenido lugar en Europa después de 2001 no se pueden atribuir a Al Qaeda en sentido literal. No  hay pruebas, sino sospechas.
–¿De qué manera va a influir la elección de Barack Obama como presidente de EEUU en la política antiterrorista del país?
–Es un gran enigma. Obama, al principio de su campaña electoral, realizó algunas declaraciones que desvelaban su gran desconocimiento sobre el fenómeno. Luego parece que ha ido adquiriendo más información y afinando su perfección sobre el asunto. Él ha dicho que quiere dar prioridad a la situación de Afganistán, lo cual me parece un acierto. Pienso que si no se hubiera producido la intervención en Irak, muchos más recursos se hubieran dedicado a Afganistán, lo que podría haber producido más éxitos desde el punto de vista militar, pero también desde el político, social y de desarrollo, porque hubiera reducido los riesgos de una recuperación talibán. Hay que ser muy prudente con la retirada de Irak, ya que una vez creado el desastre hay que arreglarlo. Comprometerse con una salida de las tropas en una fecha fija me parece un error, porque uno no puede prever cuál va a ser la situación del país cuando llegue esa fecha. Lo importante es que haya expectativas sensatas de que las autoridades militares y políticas de Irak puedan controlar el orden establecido. Probablemente los yihadistas estén esperando esa salida de las tropas americanas para volver a incrementar su actividad. Ésta podría ser una derivación de una salida demasiado forzada por un compromiso que no es necesario. Lo necesario es que se traspase cuanto antes la responsabilidad del control del país  a autoridades del mismo, siempre que éstas tengan capacidad. Hay que ver ahora si las declaraciones de irse pronto de Irak eran sólo realizadas pensando en el interés electoral o si detrás de eso hay ignorancia de la situación o un plan alternativo que no se conoce.
–¿Hay riesgo de atentado en Ceuta? ¿De qué manera ven a la ciudad los grupos terroristas?
–En el caso de los yihadistas, la propaganda que se produce desde hace mucho tiempo incluye muchísimas referencias a Ceuta y Melilla, interpretadas como ciudades ocupadas, lo que es absolutamente erróneo, pero tiene mucho atractivo y se toma en sentido literal. Hasta el punto de hacer asimilaciones de Ceuta y Melilla con Palestina. No obstante, Al Qaeda vuelve a amenazar a toda España, no sólo a las dos ciudades autónomas.
–¿Hay interés, por parte de estos grupos, en atentar en Ceuta?
–Hay un interés muy importante de Al Qaeda en el Magreb por atraer todas las simpatías posibles de cualquier sector radical instalado en el norte de África. De esta manera, para estos sectores radicales el reclamo de Ceuta y Melilla tiene mucho poder simbólico. A Al Qaeda le interesa cualquier atentado que tenga resonancia por haber víctimas musulmanas y españolas.

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  1. DarlattakFunk Abril 25th, 2010 5:13 pm

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