El Quijote del Estrecho

Juanmi Armuña

“La crisis va a exigir un esfuerzo suplementario de los sindicatos”

Escrito por Juanmi Armuña
Fernández Toxo, entrevistado por 'El Faro'.

Cuatro meses después de ser elegido  secretario general de Comisiones Obreras en el IX Congreso Confederal, Fernández Toxo habla, en una entrevista concedida a ‘El Faro’, del futuro de esta central y de los  problemas de la crisis económica.

–En diciembre del pasado año fue elegido secretario general de CCOO, ¿cuáles son las líneas maestras a seguir durante su mandato?
–Las medidas están determinadas en este momento por la situación de crisis que atraviesa el país y que, como bien es sabido, no afecta sólo a España. Este problema va a ocupar una gran parte de la atención del sindicato debido a que esto se hace cada vez más preocupante, con 3.500.000 parados en España y con una situación que no apunta a una recuperación rápida. De esta manera, nos sitúa en una lógica de trabajo distinta, incluso a la que podíamos prever en el marco del Congreso.
–¿Qué debe cambiar el sindicato?
–Debemos ser un sindicato más próximo, mucho más vinculado al día a día de los trabajadores y trabajadoras, y de las personas que, desgraciadamente no tienen posibilidades, porque no pueden, de trabajar, intentando, además, que se establezca una relación mucho más estrecha entre el conjunto Confederal, mucho más cooperativa y menos competitiva entre las organizaciones de los sindicatos, con una presencia muy activa del conjunto de las organizaciones en la toma de decisiones de la Confederación. En  definitiva, en estos momentos, la actual situación va a exigir un esfuerzo suplementario.
–¿Cómo ha cambiado el sindicalismo con el paso de los años y en qué momento se encuentra ahora?
–Cada momento tiene su afán y la realidad del mundo sindical ha ido evolucionando con el paso de los tiempos. España es un país en el que mucha gente ha nacido en una dictadura y en la ausencia de libertades, y muchos de los sindicalistas de hoy comenzamos en la dictadura franquista, cuando se trabajaba en condiciones bien distintas a las de ahora. En la actualidad, afortunadamente, tenemos un marco de libertades absolutamente consolidado y una sociedad que se ha ido modernizando. Esto sitúa nuevos retos, desafíos y también nuevas oportunidades a la acción del movimiento sindical, exigiendo una organización mucho más preparada y con capacidad de propuesta. Antes se trabajaba más con la brocha gorda, por utilizar el símil del pintor, y hoy hay que hacerlo desde el estudio, la reflexión, la capacidad alternativa y, también en muchas ocasiones, desde la movilización.
–¿Cuál es la principal  preocupación de CCOO en esta crisis?
–Nuestra principal preocupación son las personas a las que representamos. Somos una organización de trabajadores y trabajadoras, y nos debemos a ellos. Defendemos intereses generales, porque nos preocupa cómo está organizado nuestro país y cómo se distribuye la riqueza que se genera, pero  lo hacemos desde la óptica de las personas a las que representamos. Sabiendo que hay mucha gente sufriendo las consecuencias de la crisis y que va a haber mucha más,  el sindicato tiene que estar muy atento a la solidez de nuestro sistema de protección social y a la capacidad de generar rentas alternativas para las personas que no tienen posibilidades de trabajar, y adecentar los puestos de empleo.
–¿Qué le parece la actitud de la banca en esta crisis?
–Nosotros necesitamos un sistema financiero sólido y, en este sentido, hemos apoyado algunas medidas que se han tomado, pero lo cierto es que es evidente y palpable para cualquiera que, desgraciadamente, el esfuerzo que está haciendo el Estado, financiado con los impuestos de los ciudadanos, no se corresponde, todavía, con una traslación de ese esfuerzo a través del mecanismo con el que tiene de hacerlo, que es con las instituciones financieras, las empresas y a la ciudadanía, abriendo, particularmente, el acceso a créditos para las pymes, trabajadores autónomos y familias, es decir, elementos  claves para el sostenimiento de nuestro tejido productivo. Es necesario también frenar la sangría de destrucción de empleo que conoce, todavía hoy, la economía española.
–¿Cómo debería ser la política, en materia de empleo, del Gobierno durante este periodo de crisis?
–Yo creo que el Gobierno debería poner la vista en el medio o largo plazo. Hoy, evidentemente, hay que tomar medidas de carácter paliativo a la situación de crisis, que condiciona todo . Además, se deben tomar iniciativas que, seguramente, han de descansar en un incremento del déficit público para dinamizar en lo posible la actividad  económica y generar  empleo, proteger a las personas desempleadas y, sobre todo, comenzar a inducir los elementos del cambio de un modelo productivo, el español, que ha llegado a su agotamiento, y que está en el origen de la ampliación de los efectos de la crisis económica. Este sindicato ha solicitado un gran acuerdo por la economía y el empleo, que pudiera actuar durante un amplio periodo, en el que trabajásemos por una dinamización de una base sólida industrial en nuestro país que diera sustento básico a un modelo de crecimiento apoyado en el desarrollo tecnológico, la innovación, la internacionalización de nuestras empresas y, en particular, las pymes. Es necesario, y tiene mucha relación con el futuro del empleo, una revisión de nuestro sistema educativo, en el sentido de que hemos ganado una batalla en el tiempo, la de la generalización de la educación en España. Ahora debemos ganar  la de la calidad de nuestro sistema y su vinculación con el mundo de la empresa y, sobre todo, que la formación profesional pase a ocupar un papel fundamental en las preocupaciones  y acciones del Gobierno, porque ahí está una de las claves fundamentales para la consolidación de empleo de calidad, que es una de las cuestiones que más nos hace  falta en nuestro país.
–¿Beneficia o perjudica a Ceuta y Melilla ser frontera con Marruecos?
–Yo sé que la situación de las dos ciudades autónomas  es muy particular, y se nota, por ejemplo, en la presión  migratoria que,  a veces, se expresa también en forma de conflicto.  Para el futuro, si las relaciones entre España y Marruecos se sitúan en un plano de normalidad, lejos de ser una desventaja, debería ser una ventaja a todos los efectos. Pero es evidente que periódicamente se producen  tensiones y que España debe estar muy atenta a expresar su apoyo y respaldo decidido a la posición de la ciudadanía ceutí y melillense, como parte de España que son.
–¿Qué significaría su introducción en la Unión Aduanera?
–Yo creo que hay una particular situación de Ceuta y Melilla que ha venido muy bien durante mucho tiempo y que debería ser contemplada como la de Canarias. Las plazas extraterritoriales, en el sentido de su posición no peninsular, deberían tener una consideración y una atención particular, porque  su  economía depende mucho de ésto.
–¿Había que abrirse a la economía de Marruecos?
–Sí, pero no sólo Ceuta y Melilla, sino también toda España debe abrirse al norte de África,  y Marruecos, Argelia, Mauritania y El Sahara son espacios para la cooperación y la interrelación de estados soberanos pero,  de relaciones económicas que cada vez deben ser más fluidas.
–En la actualidad, las ciudades autónomas están trabajando en la reforma de su Régimen Económico y Fiscal (REF). ¿En qué línea cree que debe ir este documento?
–Es un tema que en estos momentos no conozco en detalle, por lo que no me atrevo a hacer una proyección; sería demasiado osado por mi parte tratar de dar una respuesta improvisada.
–¿Pero se deben tener en cuenta las vicisitudes de ambas ciudades autónomas?
–Creo que esta particular situación obliga a tener consideraciones diferenciadas con Ceuta y Melilla como lo tenemos en el caso canario.

Fernández Toxo fue elegido secretario general de CCOO en diciembre del año pasado.

“Esperamos visitar Ceuta en un breve espacio de tiempo”

Se ha comprometido a visitar la ciudad, entre otras cosas, porque “es tan española como cualquier otra ciudad del país” y por el apoyo “cualitativo” que recibió de Ceuta en las elecciones del sindicato. Fernández Toxo explica su relación con la Unión ceutí, de la que dice estar en buenas manos.
–En el IX Congreso Confederal obtuvo el apoyo de la Unión de Ceuta…
–Ceuta aporta poco numéricamente, pero supone un apoyo cualitativo importante. Desde el principio se implicó en una idea de cambio en la Confederación, que tiene que ver con reforzar la posición de las organizaciones en relación con la Dirección Confederal, una mayor cooperación, y un proyecto mucho más conminativo y participativo que queremos impulsar. A lo largo de todo el camino hacia el proceso hemos trabajado en este aspecto  y, en este caso, la participación en la elaboración del proyecto y en su consumación en el Congreso, por parte de la organización de Ceuta, es muy importante.
–Entre otros asuntos, la organización de Ceuta no apoyó a José María Fidalgo por no recibir su apoyo en la denuncia por el supuesto caso de espionaje militar a civiles. ¿Qué opina usted de estos hechos?
–Los conozco, pero prefiero no hablar del pasado. Ahora vamos a trabajar en una línea de colaboración con la organización de Ceuta y el resto de España, pero teniendo en cuenta la situación extrapeninsular de Ceuta y Melilla, muy distinta a la de Canarias y Baleares, por la particular situación geográfica. Esto hace más necesario el respaldo y el apoyo de la Confederal en Ceuta y Melilla, y las organizaciones de dichas ciudades autónomas saben que pueden contar con nosotros.
–¿Cuál es su relación con el secretario general de CCOO en Ceuta, Juan Luis Aróstegui?
–Tengo una muy buena relación con él. Desgraciadamente no pude estar en el último congreso del sindicato, aunque espero poder recompensarlo en un breve espacio de tiempo, acudiendo a la ciudad. Además, tenemos la relación  que, periódicamente, hemos de establecer en los órganos de dirección confederales del sindicato, con su presencia. Comisiones Obreras en Ceuta y Melilla va a seguir defendiendo, con tesón, los intereses de los trabajadores y trabajadoras ceutíes; que sepan que tienen un sindicato comprometido con el futuro de ambas ciudades autónomas.
–¿Baraja algunas fechas para visitar la ciudad?
–Todavía no, porque en estos momentos estamos terminando el proceso de congresos del sindicato y esto se nos ha juntado con los trabajos que se derivan de la atención de los problemas que la crisis económica genera: mesas de negociación y reuniones múltiples. No obstante, cuando esto se asiente, visitaremos la ciudad.

La figura del cambio en la central sindical, una visita muy esperada por los comisionistas de la ciudad

la cara y la cruz.  José María Fidalgo e Ignacio Fernández Toxo se disputaron, en diciembre del mes pasado, la dirección de la Confederal de Comisiones Obreras. El primero fue muy criticado por una gran parte de la central, mientras que el segundo fue, poco a poco, ganándose la confianza de los comisionistas  hasta llegar a lo más alto del sindicato. Se trataba de un deseo de  romper con la antigua estrategia llevada a cabo por la central y desarrollar un sindicalismo más directo.
Los comisionistas ceutíes dicen haber echado en falta, en diversas ocasiones, el apoyo de la Confederal, sentimiento que se puso de manifiesto tras la denuncia del sindicato sobre un supuesto caso de espionaje militar a civiles.
El máximo responsable de CCOO en Ceuta, Juan Luis Aróstegui, lamentó en la Asamblea Congresual de Ceuta que la insuficiencia de medios humanos y económicos del sindicato en Ceuta y la “falta de apoyo explícito” de la Dirección Confederal obligó a desistir de la querella iniciada y a dejar impune un hecho que consideraba delictivo.
Aróstegui llegó a describir la labor de Fidalgo al frente de la central como un “sindicalismo de salón con golpes en el hombro a la patronal”.
De esta manera, CCOO de Ceuta vio en Fernández Toxo el cambio, la esperanza de cambiar el modelo sindical y salir a la calle.
Ahora, en la entrevista con ‘El Faro’, el líder de la central sindical se compromete a visitar la ciudad autónoma, algo que se le reprochó mucho a su antecesor, Fidalgo, quien pisó tierras caballas el pasado 11 de marzo de 2004 y se vio obligado a regresar a Madrid debido a los atentados terroristas. Fidalgo no volvió a la ciudad.

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  1. rl3w Junio 25th, 2010 5:48 pm

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